El cine para mi: mi cine

Desde hace más de 30 años, cuando mi sobrino Jesús me ayudó a hacer una base de datos en mi Mac, ficho y valoro las películas que veo. Fundamentalmente las vistas en  pantalla grande. Y también las que tengo, y en qué formato y si están en mi filmoteca o en alguna de las bibliotecas que frecuento. Si un momento de mi vida tuviera que hacer un reposo, visionaré mis 100 mejores, esas a las que un día di 4 estrellas.

 El cine  me entusiasmó desde niña, como a tantos de mi generación, la ilusión de ir, de esperar, el ambiente previo, los  momentos sin luz, la comodidad de las butacas.... y después la historia, el argumento. El sonido envolvente.
Y luego, en mi familia "las contábamos"... como me entusiasmo cuando descubrí la novelita del chileno Rivera Letelier "La contadora de películas" donde en un poblado minero del desierto de Atacama, cuya  única distracción para la comunidad es el cine, una familia humilde paga la entrada para uno solo de sus miembros, el que mejor sepa contar después la película.... 

De joven fui  entusiasta usuaria y cofundadora de  varios cine clubs - incluido el infantil, el Cine Club Kiwi, nacido como filial del universitario cine club Caminos, en horario matinal de domingo y sin el frío nocturno, ni por supuesto el tabaco (que tiempos!  se fumaba hasta en el cine), ni petaca de coñac...  pero el más emblemático, el primero, fue el cine-club La Rueda.... después fui usuaria de las dos salas de Arte y Ensayo que había en mi ciudad. Y siempre supe más de los directores que de los actores protagonistas. Y leía Cahiers du Cinéma i más tarde Cinemanía.

Como íbamos a imaginarnos que podríamos ver el cine en casa?, en la televisión o en una pared blanca.
Pero con todo, nada es igualable a ir al cine de verdad, ese que te absorbe todas tus preocupaciones durante dos horas y te hace sentir/ vivir otra realidad. Agradezco a los cineastas, más si cabe que a otros artistas, que nos hagan partícipes de su obra, y que además de hacernos reflexionar, a veces  sean capaces de vendernos felicidad. De regalarnos algo que, como dice mi hermano cinéfilo "nos hace sentir que somos mejores personas  que cuando entramos"...



Estos días hay una cartelera de lujo, se proyectan "El extranjero" "la Nouvelle Vague", "Los domingos" "Valor sentimental" "Father, mother..." pero sobre todo está Rondallas, con una vitalidad desbordante, con una emocionante música de  gaitas, con un argumento creíble y con ese humor inteligente que caracteriza a Sánchez Arévalo.
Una joya de película, "para todos los públicos", no así las otras aquí citadas, que a mí me han hecho disfrutar muchísimo, pero que no son  para invitar hasta a esos que dicen que "nunca van al cine".... RONDALLAS si, no he oído a nadie que no le haya ENTUSIASMADO

EL MEJOR

 

De todo lo que me ha encantado leer  en los  últimos meses, y me refiero sólo a los libros que te lo hacen pasar MUY  bien y no quieres que se acaben.... como han sido las obras de Pedro Simón (sobre todo "Los siguientes") , "el Cuarto Vértice" de Carlos Moreno sobre Marja Mallo,  "Un silencio lleno de murmullos" de G. Belli, los de J.Gabriel Vásquez, los de Kalifatides, "Muros de silencio" de Isabel Serrano, "Lo que me queda por vivir"de Elvira Lindo,  "Mapa de soledades" de mi paisano  G. Barcena o el último de Arsuaga y Millás.... Ninguno tan importante,  rotundo y extenso (mil páginas) como ÑAMÉRICA de Martín Caparrós. Sin duda, la MEJOR de mis últimas lecturas...

No es un libro de viajes aunque te vuelve a hacer revivir con complicidad, las experiencias de lugares visitados, cuando habla de ciudades o de personajes, he disfrutado paseando Buenos Aires,  Montevideo,  rincones de Chile, Perú y Costa Rica... Sobre todo he entendido esquemas, procesos.... Y es que, no es solamente un ensayo sobre geografía, sobre economía,  sobre política. Es mucho más que un libro de historia. Es un  libro de un viajero especialista, comprometido, recorriendo,  descubriendo, analizando esos veinte paises de habla castellana que antes llamábamos hispanoamérica y que el autor agrupa bajo la divertida y reivindicada Ñ. Es el compendió de un sabio que parte a entender,  a contrastar lo que lleva estudiando toda su vida. Y entrevista a  la gente de hoy (esta acabado después de la pandemia). No sé si es antropología,  porque también es filosofia. Es ética y es utopía.  Completa, actualizando, la obra de Galeano, que menciona varias veces y que ya nos hizo empezar a descubrir la urdimbre de aquellos paises  tan lejanos y tan cercanos "Las venas abiertas de america latina" manual editado hace más de 50 años.

Dice la solapa del libro: América  una región del mundo donde veinte países y más de 400 millones de personas comparten una lengua, una historia, una cultura, preocupaciones y esperanzas. La conocemos mal; conocemos sobre todo sus mitos, sus reflejos, sus lugares comunes; la pensamos tal como era en otros tiempos. Esta región se llama o se podría llamar Ñamérica, y este libro quiere contarla y entenderla tal como es ahora.

Martín Caparrós lleva muchos años recorriéndola y la ha mirado por todos sus costados: desde sus grandes ciudades hasta sus pequeños pueblos, de su reguetón a sus economías, de su violencia a sus comidas, de sus gobiernos a su fútbol, ​​de su desigualdad a sus insurrecciones, de sus migrantes a sus libros, de sus mujeres desafiantes a sus políticos corruptos, de sus nuevos ricos a sus siempre pobres, de su historia a sus futuros tan diversos. Con todo eso, Ñamérica arma un fresco que nos muestra que Ñamérica no es lo que creíamos.

Un regalazo. Un libro al que volver y repasar de vez en cuando.  Gracias Rosa por habérnoslo descubierto.  Lo comparto con la intención de que lo disfrutéis tanto como yo.





la Vidriera, la mejor biblioteca del mundo

 

Ana se jubila después de 40 años de un trabajo envidiable y creativo, Ana,  mi bibliotecaria de cabecera como me gusta llamarla en mis escritos…. Junto a la otra Ana de Los Corrales, mis referentes para presumir de profesionales. Yo, que en mi vida de cuentacuentos he conocido tantas bibliotecas, la Vidriera será para mí la más estimada, y no sólo por que tenía una arquitectura encantadora – aunque se quejasen, desde el principio, de que resultaba un espacio pequeño para sus actividades- sobre todo por la importancia de su sección infantil con un fondo de libros bien elegidos, por su decoración,… y lo más importante por un personal incansable y entusiasta capaz de llegar a tantos usuarios.

En la memoria que publicaron de los 30 años de actividad, figura que fui la primera cuentacuentos, cuando lo leí sentí orgullo y emoción… Desde aquella primera vez, muchas veces volví , a cual mejor, con homenajes a Andersen, a Neruda, a Mozart, siempre todas mis propuestas tuvieron cabida en los primeros martes de setiembre y octubre que era la época que yo estaba en Cantabria. Mes a mes, año tras año, que riqueza de narradores han pasado por la biblioteca… Tantos, todos, cuando nos reunimos en Congresos o Jornadas en cualquier punto del país, hablamos de tí con admiración, como pionera que fuiste y te estaremos siempre agradecidos de que nos abrieras las puertas a las actividades de animación lectura, hoy habituales en la mayoría de las bibliotecas, y que han facilitado que el oficio de cuentacuentos esté presente.