22 mayo 2013

In memoriam: a Juan Antonio Sancibrián, el profe


Ramón Viadero me envia este correo: Querida Nati: Tengo que decirte que Juan Antonio Sancibrián, nuestro maestro, falleció hace un par de días en el pueblo víctima de un accidente de carretera, al estrellarse su bicicleta con un poste. Un abrazo

...me vienen los recuerdos, su bici, la mía, las dos de corredor, ligeras... siento tristeza, rabia por este final... justo ahora que estoy luchando tanto desde "Biciutat de Mallorca",  para que el ciclista urbano, más visible que hace 30 años, tenga más garantía de seguridad...... abrí un blog,  tan acosados nos tienen en el tema robo y miré con envidia a los santanderinos, el mes pasado, al comprobar que todavía los usuarios de bicicleta usan candados sencillos para atarlas ...

He conocido muchos profesores en la vida, los míos del instituto, los colegas, los profes de mis hijas pero "el profe" para mí era y seguirá siendo Juan Antonio. En la primera etapa de existencia del  Tagore, todo éramos chicas jóvenes  (guapas, por cierto, según "La Guía Secreta de Santander") menos él, que era "el profe", para los alumnos, los padres, la dirección y los compañeros de equipo... Era atractivo, morenazo y guapetón, tenía buen humor y ponía el contrapunto a lo "urbanitas" que éramos por aquel entonces... bueno, Maria José era de Soba, pero no ejercía, un finde se llevó el corderito del Centro de Interés a su casa para que no quedase dos días en la soledad del chalet de Reina Victoria, lo baño... y se murió. El lunes, además del disgusto tuvo que aguantar nuestros comentarios.
J.A era de pueblo, y lo era en su vocabulario y en su estilo: como se reía al hablar de los alumnos del cole de San Juan de la Canal que a la hierba la llamaban cesped... Compartió conmigo muchas actividades al aire libre, excursiones de los sábados a la montaña. Gracias que iba conmigo el día que Borja Bolado se bajó del tren, el primerito en la estación de Parbayón (allí ibamos) el tren cerró la puerta y nos llevó a todos los demás, hasta Renedo. Juan Antonio jugó y entretuvo al grupo mientras yo, en autostop vovía a Parbayón a recoger a Borja.... al verle soluco, lo hemos metido en un tren para Santander, me explicaron los "bienpensantes" que quedaban por allí, para que volviese a su casa... ¡que aventura!, yo llamé por teléfono a la directora- que contestó con voz de sueño- para que fuese "corriendo" a recoger al niño antes de que este se plantase ante su madre -y menos mal que era la madre de Borja....-
 Pero las casualidades de la vida: Su primo David Antelo que había perdido el tren de salida por llegar tarde (vaya con los  padres dormilones!...) y estaban merodeando aún por la estación, se encuentran a Borja que vuelve y con los dos se dirige al punto de destino, bueno corregido, porque Borja cuenta (que vaya si hablaba el niño...) a su tío la aventura....
Para cuando yo volví, otra vez en autostop y sin móviles claro, que hablamos del 75 ó del 76 a la estación donde todos jugaban con Juan Antonio, veo con sorpresa que Borja y David gritan y corren con todos los demás compis. Realmente nuestros pequeños percances siempre tuvieron FINAL FELIZ...

También me acompañó en algunas de las excursiones con los pequeños ciclistas. Pasábamos las bicis en la lancha a Pedreña o usábamos los trenes a Reinosa de ida y Cabezón de vuelta....
Profe, tus alumnos te recordaran con cariño. Estoy bien segura.Yo también sonreiré siempre que recuerde aquel proyecto sin fraguar sobre "la granja de caracoles"  que inventamos con tanta gracia una larga noche en el invernal de Hipólito, lleno de vacas... y siempre tendré una mirada hacia tu colección de LPs que un día te compraron Paco y Comeca.

7 comentarios:

monica dijo...

Y tanto que le recordaremos, ya nos hay profes en los coles como vosotros. Que penita.
Un beso
Monica Gandarillas

Marga Roig dijo...

Que palabras tan bonitas para despedir a un profesor!!!!!
Marga

Anónimo dijo...

DIA TRISTE PARA MI: AUNQUE YO LLAMO A MIS AMIGOS " MAESTRO", LO CIERTO ES QUE AMIGOS Y MAESTROS HAY POCOS... Y HOY HE PERDIDO A UNO...ESTO HE ESCRITO EN EL MAIL DE CONDOLENCIAS:
Soy un perfecto desconocido para los familiares que lean esto...pero lo cierto es que " casualmente" llevaba los últimos meses pretendiendo localizar al " profe" ( a través de otros ex alumnos, del colegio Tagore, de facebook...) sin éxito. Sentía la necesidad de volver a verle para darle las gracias, porque en la vida hay distintos profesores de distintas materias y la mayoría pasan por tu vida " sin pena ni gloria",pero unos pocos te marcan en negativo ( los que podríamos denominar "hijoputas") y otros pocos marcan tu existencia en sentido positivo: son los MAESTROS ( con mayúsculas). Juan Antonio Sancibrián ( mi profe jipi de 3º de EGB) fue el primero de estos últimos. Yo llegué, como siempre, nuevo a la ciudad por el trabajo de mi padre ( que pasó a entrenar al Racing) y me tope con la version cántabra y jipiosa del protagonista del " Club de los poetas muertos", un profesor que te hacía aprender e interesarte por lo ESENCIAL, gracias a las dos armas del amor/humor con que nos manejaba a los críos .

Hay personas que aparecen en nuestras vidas para ayudarnos a crecer e impregnarnos de su luz... y "el
Hay personas que aparecen en nuestras vidas para ayudarnos a crecer e impregnarnos de su luz... y "el profe" ( como le llamábamos) era uno de ellos.

Hoy, más de 30 años después y cuando echo de menos buenos profesores para mi hijo de 4 años, me siento hundido por su muerte pero agradecido y un privilegiado por haberme cruzado con él. Aunque suene raro, puedo decir que yo no sería el mismo ni nada sería lo mismo, si no llega a ser así: mi sentido del humor, mis valores y actitudes, mis inquietudes, mi medio de transporte...incluso los libros que he escrito están "contaminados" por él. Todo esto y más es lo que tenía que decirle, porque no se si él era consciente de la relevancia de su MAESTRIA... Ojalá pudiera oirme y ojalá mis hijos tengan la suerte que yo tuve al encontrar y aprender de alguien como él...
Luis Ruiz Aja

Manoli G Hidalgo dijo...

Manoli, del Tagore, hoy escuela solo infantil, envia para su publicación:MI QUERIDA NATI... ME GUSTA TU BLOG. MUCHOS RECUERDOS DEL PROFE Y UNA TRISTEZA INEVITABLE. BUENOS RECUERDOS NOS DEJA. ÉL SE ADELANTÓ A LA PEDAGOGÍA ACTUAL. ENSEÑÓ ESO QUE AHORA ESTÁ TAN DE MODA:” APRENDER A APRENDER”. ¡¡FELICIDADES PROFE!! TE MERECES UN APLAUSO, UN RECUERDO INTERMINABLE Y UNA SONRISA¡¡MENUDA FAENA NOS HAS HECHO CON MARCHARTE!!
Manoli TAGORE

Anónimo dijo...

Gracias Nati por este blog. Juan Antonio ha sido una persona de una sensibilidad tan excepcional que le hacía imposible integrarse en este mundo desnaturalizado en que vivimos. Cuando trabajó como maestro, tuve la suerte de vivir con él y otros amigos en una especie de comuna en San Román, algunos trabajábamos en el Liceo San Juan de la Canal y otros en el Tagore. Él se entregó apasionadamente a su trabajo de maestro pero no pudo conciliarlo con las pautas del sistema social, así que decidió abandonar el trabajo, abandonar sus propiedades, que dejó colgadas de árboles en los jardines de Piquio y retirarse con su compañera Irantxu a una zona perdida de Las Alpujarras, donde practicó el anticonsumo de forma radical. Desde allí me enviaba de vez en cuando cartas a sus amigos, escritas con plumilla y tintero, con esmeradas caligrafías, dibujos y recortes. Eran cartas – obras de arte, en las que expresaba sus sentimientos y pensamientos con gran creatividad. Ya con dos hijos, Viti y Guachi volvió a Cantabria para quedarse en Soto Iruz y siguió viviendo dejando al margen las convenciones sociales. Me llena de pena no haber cultivado más la amistad estos años en los que sólo le he visto en tres ocasiones, en las que he recibido la intensidad de su pasión, de su expresión creativa, llena de un humor agudo que ponía al descubierto cualquier hipocresía. Estaba tan fuera del sistema social que no sólo es que no tolerase la televisión o los móviles, sino que extendía esta fobia y lo justificaba a todo tipo de imágenes. Por ello será difícil encontrar fotos suyas, aunque yo sé de tres que el amigo común Luis Marquina le hizo al descuido.
Alberto Muñoz

Anónimo dijo...

Alberto, estamos tratando de llevar adelante una especie de acto de homenaje para agradecer y honrar a la figura del profe, por parte de alumnos, compañeros y amigos...creo que sería bonito para la familia. No queremos hacer nada ñoño, sino algo parecido a tu post: contando anécdotas, cómo nos ha marcado a todos...incluso Nati hablaba de intercalarlo con música, percusión, poesía por parte de los asistentes... Por favor quienes estén interesados que contacten con Nati o conmigo a través de este blog o de mi mail luigiruiz(arroba)hotmail.com. o de mi mensaje en mi facebook: LUIS RUIZ AJA gracias!

Anónimo dijo...

Por otro lado estos días he entendido muchas cosas, es como si el profe me estuviera dando su última lección para que la aplique con mis hijos y con mi vida...
En síntesis he comprendido que todos los seres estamos mucho más interconectados de lo que parece ( la alegría o el stress, por ejemplo son claramente contagiosos) y hay algunos seres más " puros" y auténticos que la mayoría, los cuáles tienen la capacidad de pintar de color la gris realidad a la que nos hemos acostumbrado, impregnando con su luz a aquellos quienes les rodean (siempre que estén abiertos a ello, claro).
Yo fui un privilegiado: tengo la suerte de poder alzar la cabeza y gritar al viento que fui uno de los niños que estuvo alí y supo danzar al son de la flauta mágica de tu hermano: un moderno flautista de Hamelín que, con su fusión melódica de amor y humor, nos hizo ver que existen otros mundos, pero están en éste...
Quizás no supimos agradecerle y decirle entre todos lo importante que resulta que haya gente como él en un entorno tan oscuro y tenebroso como el que nos rodea, quizás por eso optó por retirarse y seguir creando " Oasis" ( no es casual el nombre de su hija) donde poder trasladar y disfrutar de ese mundo mágico, lejos de los ruidos de la ciudad que dificultaban el sonido de su flauta...
Me temo que, como el flautista del cuento, se sentiría maltratado en algunos momentos por los gobernantes y por la "masa" que se olvidaba de él, una vez nos sentíamos momentáneamente limpios de nuestras miserias y ratas...
Por eso he propuesto rendirle un homenaje por parte de alumnos, amigos y del colegio Tagore... Un reconocimiento que sirva para agradecer y honrar la figura del " profe", dirigido a él mismo y a su familia. Algo sencillo pero hecho desde el corazón, con anécdotas, con testimonios de cómo nos marcó en positivo... incluso con música y poemas y demás indicaciones de aquellos amigos que nos puedan orientar sobre el tipo de acto que a él le hubiera gustado.
Luis