10 enero 2015

Y pasó otra Navidad...

Días para descansar, también para compartir, para leer, pensar, escribir y recordar. Para hacer regalos y para recibirlos, para preparar el menú de Navidad, para hacer los turrones... para poner las neulas de cada año en los cristales, para escuchar los villancicos preferidos....

Compartí comida en "Es Bri" con el grupo de "dones savies" y cenas con los compis de l' Escola de  xeremiers, cocido con mis paisanos cántabros, cena  y cuentos con los monitores y colaboradores como yo del  "Cafè Solidari", con los amigos y cercanos al Café Moderno que ha cumplido los 100 años y Siso ha querido celebrarlo con su clientela preferida.... cena y más cuentos con mis antiguos compañeros del grupo Multicultural aglutinados por H. Domingo para activitades de la UIB, con mis colegas ciclistas después de la asamblea anual de Biciutat... 

No todo ha sido comer: he participado en una montaña de actividades, contado cuentos de Navidad en la Biblioteca Pública  de Can Sales, la del Pont d'Inca, la de Peguera i la de Capdepera, y en otros foros más íntimos de papás y mamás con sus criaturas, en Vincles, en la biblioteca Son Cànaves  de La Real que han logrado un ambiente estupendo, en la librería Lluna y hasta en Radio Bellver con un grupo de "Es Ferrerets" la víspera de Reyes... y que ilusión, de nuevo poder presentar una peli, como en mis viejos tiempos, cuando fui presentadora en el cine-club infantil Kiwi o en el Ateneo de Santander. Ha sido interesante después de la bicicletada del primer sábado de  enero, acabar con la proyección de E.T en Cineciutat Aunar Bici y Cine, dos de mis pasiones...

También he recibido mucho, el cariño incondicional de mi familia próxima y de la lejana, de mis amigos de otras tierras, la Sibil·la cantada por Cristina Van Roy (nuestra profe de la Coral de Casa Cantabria de la que nos sentimos tan orgullosos) en Santa Eulàlia, impresionante, como siempre y como nunca... el concierto homenaje a Bernat Pomar en la iglesia de  Sant Marçal, el Recital de Agustí Baró al "Café a Tres Bandas" en un ambiente inmejorable con libros y "pa amb oli" y  para cerrar el ciclo navideño el concierto del pequeño violinista sueco Daniel Lozakovitj, que con sus 13 años, fue genial, consiguió levantar un público entusiasmado y a todos los miembros de la Orquestra Simfònica y nos regaló Sarabanda de Bach.


Ahora  con los adornos navideños ya guardados, toca preparar el trimestre... y empezar el 2015 con nuevas ilusiones.

2 comentarios:

Merche Martin dijo...

Me apunto sin dudarlo en cuanto me reponga a tu programa para el 2015
Enhorabuena por saber beberte lo bueno de la vida y dejarnos saborear la copa contigo
Besazos

sebastiabarcelo dijo...

Quina sort, la de començar el 2015 amb tan bones experiències! Que puguem continuar-lo amb energia, pau i alegria